En resumen
Al demoler una nave con cubierta de uralita los fallos típicos son romper las placas con la máquina, mezclar el fibrocemento con el escombro, olvidar bajantes, depósitos o conductos del mismo material y pisar una cubierta frágil. Se evitan retirando primero todo el amianto mediante una empresa inscrita en el RERA, con su plan de trabajo aprobado, y empezando la demolición del resto solo cuando esa fase ha terminado.

Contenido
- Por qué una nave con uralita es una obra en dos fases
- Fallo 1: tirar la cubierta con la máquina
- Fallo 2: el fibrocemento que nadie había visto
- Fallo 3: pisar una cubierta frágil
- Fallo 4: mezclar residuos y perder la trazabilidad
- Fallo 5: calendario irreal y vecinos de polígono sin avisar
- El orden correcto, resumido
- Preguntas frecuentes
Por qué una nave con uralita es una obra en dos fases
El fibrocemento de muchas naves construidas hace décadas contiene amianto. Según el Real Decreto 847/2026, en vigor desde finales de octubre de 2026 y que sustituye al Real Decreto 396/2006, solo las empresas inscritas en el RERA pueden retirar materiales con amianto, y siempre con un plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral de la provincia donde está la obra.
Eso convierte el derribo en dos fases separadas. En la primera, la retirada de amianto la ejecuta una empresa inscrita en el RERA que trabaja como subcontrata nuestra; en la segunda, nosotros llevamos a cabo la demolición de la nave y coordinamos el resto de la obra. Casi todo lo que puede salir mal ocurre cuando estas fases se solapan o se saltan.
Fallo 1: tirar la cubierta con la máquina
Es la tentación más peligrosa: bajar la cubierta junto con la estructura para ahorrar días. Al romperse, las placas de fibrocemento pueden liberar fibras y quedan en trozos mezclados con chapa, perfiles y escombro. A partir de ese momento, separar lo que tiene amianto de lo que no se vuelve muy difícil, y la gestión de todo ese lote se complica.
La forma correcta es que la empresa RERA desmonte las placas enteras, con los medios de protección que fija su plan de trabajo, las embale y las retire como residuo peligroso (17 06 05*) antes de que entre ninguna máquina de derribo.
Un detalle que se pasa por alto: también hay que retirar con el mismo criterio los restos de placas rotas que ya estén en el suelo o en los canalones por el paso del tiempo. Si una tormenta o un golpe antiguo partió alguna pieza, esos fragmentos forman parte del amianto de la nave y no pueden quedarse para la fase de derribo.
Fallo 2: el fibrocemento que nadie había visto
La cubierta es lo evidente, pero el fibrocemento también aparece en bajantes, canalones, depósitos de agua, conductos de ventilación, chimeneas, jardineras o placas de cerramiento lateral. En naves que han tenido varias ampliaciones, cada fase puede tener materiales distintos.
Por eso, antes de pedir el plan de trabajo, conviene recorrer la nave completa y anotar todos los elementos sospechosos. Si uno de ellos aparece después, en mitad del derribo, hay que parar en esa zona hasta que la empresa RERA lo trate. Para conocer los elementos más habituales en naves puedes ver retirada de uralita en naves.
Fallo 3: pisar una cubierta frágil
Las placas de fibrocemento envejecidas no están pensadas para soportar el peso de una persona. Caminar sobre ellas sin pasarelas, líneas de vida o protección por debajo es una causa conocida de caídas graves a través de cubierta. Ese riesgo afecta a cualquiera que suba: el propio propietario para «echar un vistazo», un instalador o un operario de otra empresa.
El plan de trabajo de la empresa RERA y el plan de seguridad y salud del contratista deben prever cómo se accede a la cubierta. Cuando en la obra trabajan varias empresas, el promotor designa un coordinador de seguridad y salud durante la ejecución, según el Real Decreto 1627/1997.
Fallo 4: mezclar residuos y perder la trazabilidad
El amianto no se mezcla con otros residuos (Ley 7/2022, art. 30.1). Si una placa rota acaba en el contenedor de escombro, ese contenedor deja de ser un residuo inerte corriente. Además del riesgo, se pierde la trazabilidad: los justificantes de entrega dejan de reflejar lo que realmente salió de la obra.
En la segunda fase, con el amianto ya retirado, la retirada de escombros se organiza por fracciones: acero de la estructura, hormigón y bloque, madera, plásticos. Cada fracción va a su gestor autorizado y el propietario recibe los justificantes. Los errores más comunes en esta parte los hemos recogido en errores al gestionar los residuos de una demolición.
Fallo 5: calendario irreal y vecinos de polígono sin avisar
El plan de trabajo de amianto tiene que estar aprobado y el inicio de los trabajos comunicado con antelación antes de que la empresa RERA empiece. Un calendario que pone la máquina de derribo a trabajar al día siguiente de firmar el contrato no es realista. Lo sensato es planificar la obra en el orden correcto y fijar las fechas de la demolición mecánica cuando la fase de amianto tenga fecha cierta.
En polígonos con naves en actividad a ambos lados también conviene avisar a los colindantes, acordar accesos y explicar qué se hace en cada fase. Saber que la cubierta la retira una empresa especializada antes de que empiece el ruido evita muchas preocupaciones.
Otro punto que conviene cerrar pronto es el trámite municipal. La demolición total o parcial de una nave que no esté protegida se tramita en Andalucía por declaración responsable, que presentan el propietario y su técnico ante el ayuntamiento con la documentación que pida su ordenanza; si el edificio estuviera protegido o en un entorno protegido, haría falta licencia. Nosotros no presentamos ese trámite, pero trabajamos con la documentación de tu técnico y coordinamos con él las fechas de cada fase.
El orden correcto, resumido
- Recorrido de la nave e inventario de elementos de fibrocemento y otros materiales sospechosos.
- Documentación técnica de la demolición por parte del técnico del promotor y trámite municipal que corresponda.
- Plan de trabajo de amianto preparado y presentado por la empresa inscrita en el RERA.
- Retirada del amianto, embalado y entrega a gestor autorizado como residuo peligroso.
- Desmontaje selectivo de instalaciones y elementos ligeros.
- Demolición de la estructura, de las soleras si procede, y salida de las fracciones con sus justificantes.
Las fases generales de una nave las desarrollamos en la guía de demolición de naves industriales: fases y planificación.
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿Puedo demoler una nave con cubierta de uralita con una excavadora normal?
La estructura sí, pero solo después de que una empresa inscrita en el RERA haya retirado todo el fibrocemento con su plan de trabajo aprobado. La cubierta no se tira con la máquina.
¿Quién retira la uralita en vuestras obras?
En una nave, el amianto lo retira primero una empresa inscrita en el RERA, subcontratada por nosotros; cuando termina, entramos con la maquinaria para el resto del derribo.
¿Qué norma regula ahora los trabajos con amianto?
El Real Decreto 847/2026, en vigor desde finales de octubre de 2026, que derogó el Real Decreto 396/2006.
¿Quién aprueba el plan de trabajo de amianto?
La autoridad laboral de la provincia donde se hace la obra; en Andalucía, la Delegación Territorial de la consejería competente en materia laboral.
¿Dónde más puede haber fibrocemento en una nave?
En bajantes, canalones, depósitos, conductos, chimeneas y placas de cerramiento lateral, además de la cubierta.
¿Qué pasa si aparece fibrocemento a mitad del derribo?
Se para el trabajo en esa zona hasta que la empresa inscrita en el RERA lo retire conforme a su plan. Por eso conviene inventariar la nave antes de empezar.
¿Se puede caminar sobre una cubierta de uralita?
No sin medidas de protección. Las placas envejecidas pueden romperse bajo el peso de una persona y provocar caídas graves.
¿El residuo de amianto se mezcla con el escombro?
Nunca. Es residuo peligroso (17 06 05*) y la Ley 7/2022 prohíbe mezclarlo con otros residuos.
¿Hace falta coordinador de seguridad?
Cuando en la obra intervienen varias empresas o autónomos, como ocurre con una subcontrata RERA, el promotor designa un coordinador de seguridad y salud durante la ejecución.
¿Estoy obligado a quitar la uralita de mi nave aunque no la derribe?
La Ley 7/2022 obliga a los ayuntamientos a elaborar censos de amianto, pero no fija una fecha general para que los particulares lo retiren. Si derribas, sí debe retirarse antes y por empresa RERA.
¿Cuánto se retrasa la obra por la fase de amianto?
Depende de la tramitación del plan de trabajo y del tamaño de la cubierta. Lo importante es no programar la demolición mecánica hasta tener fecha cierta para esa fase.