En resumen
Una nave industrial se derriba en fases: visita y toma de datos, documentación técnica y trámite municipal, desconexión de servicios y vaciado, retirada de amianto si lo hay, desmontaje de cubierta y cerramientos, derribo de la estructura, levantado de soleras y cimentaciones, y gestión de residuos con entrega del solar limpio. El orden lo marca la documentación de tu técnico y la demolición selectiva obligatoria.

Contenido
- Fase 1: visita a la nave y toma de datos
- Fase 2: documentación técnica y trámite municipal
- Fase 3: desconexión de servicios y vaciado de la nave
- Fase 4: amianto y cubiertas de fibrocemento
- Fase 5: cubierta, cerramientos y estructura
- Fase 6: soleras, fosos y cimentaciones
- Fase 7: clasificación, machaqueo y salida de residuos
- Fase 8: limpieza del solar y entrega
- Planificación: ¿cuánto se tarda en derribar una nave?
- Preguntas frecuentes
Fase 1: visita a la nave y toma de datos
La primera fase de cualquier derribo de nave es una visita técnica para entender qué hay que demoler y en qué condiciones. En ella se revisan los puntos que después condicionan el método, el plazo y el presupuesto:
- Tipo de estructura: pórticos metálicos, hormigón prefabricado, hormigón in situ o muros de carga de fábrica.
- Cubierta: chapa, panel sándwich, teja sobre cerchas o placas de fibrocemento que pueden contener amianto.
- Colindancias: si la nave es exenta o comparte medianera con otras naves o viviendas.
- Accesos: anchura de entrada, espacio para camiones y contenedores, giro de la maquinaria.
- Soleras, fosos y cimentaciones: espesor aproximado, si hay fosos de maquinaria o depósitos enterrados.
- Contenido: maquinaria, estanterías, restos de actividad o residuos que deban retirarse antes.
Con esa información, y con fotos y planos si los tienes, se define si la demolición será totalmente mecánica o combinada con trabajo manual en zonas sensibles. En el servicio de demolición de naves industriales verás qué datos conviene enviarnos.
Fase 2: documentación técnica y trámite municipal
Antes de tocar la nave hace falta su documentación técnica: proyecto o memoria técnica de demolición, estudio de seguridad y salud o estudio básico, y estudio de gestión de residuos. La redacta y firma un técnico competente, y su alcance depende de la obra y de cada ayuntamiento.
¿Se necesita licencia para derribar una nave industrial? En Andalucía, desde el Decreto-ley 3/2024, la demolición total o parcial se tramita por declaración responsable (art. 293.1.e del Reglamento General de la LISTA), siempre que la construcción no esté sometida a protección patrimonial ni incluida en un entorno protegido. Las construcciones protegidas, las situadas en entornos protegidos o en zonas arqueológicas siguen necesitando licencia urbanística.
En Málaga capital, la Ordenanza Municipal de Licencias Urbanísticas (OMLU) pide para la declaración responsable de obras un proyecto o memoria técnica firmados por técnico competente con su certificado técnico, un documento aparte si la obra ocupa la vía pública y fotografías. En otros municipios, cada ayuntamiento concreta documentos y plazos en su ordenanza; consúltalo con tu técnico o con el ayuntamiento.
Fase 3: desconexión de servicios y vaciado de la nave
Con los papeles en orden, la obra física empieza por dejar la nave sin riesgos ocultos. El propietario solicita a las compañías suministradoras el corte y la retirada de acometidas de electricidad, agua, gas o telecomunicaciones; ninguna máquina debe trabajar con una línea en tensión o una tubería con presión.
Después se vacía la nave: maquinaria que no se haya retirado, estanterías, restos de producción y mobiliario. Lo que sea reutilizable se aparta, tal como prevé el artículo 30.2 de la Ley 7/2022. Si quedan residuos propios de la actividad anterior (aceites, envases, productos químicos), no son escombro de demolición y deben gestionarse por su vía específica antes de empezar.
En esta fase también se retiran instalaciones interiores, cableado, conductos, falsos techos y tabiquería ligera. Hacerlo antes del derribo mecánico es lo que permite que el hormigón y el metal salgan limpios más tarde. A esta preparación se la llama a menudo desmantelamiento industrial.
Fase 4: amianto y cubiertas de fibrocemento
Muchas naves de la provincia tienen cubierta de placas de fibrocemento, conocidas como uralita, que pueden contener amianto. Si la documentación o la visita lo indican, esa cubierta se retira antes que cualquier otra parte de la estructura.
Solo puede retirarla una empresa inscrita en el RERA, con un plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral de la provincia, como exige el Real Decreto 847/2026, en vigor desde finales de octubre de 2026. En nuestras obras, la retirada de amianto la ejecuta una empresa inscrita en el RERA que trabaja como subcontrata nuestra; nosotros coordinamos el resto de la demolición.
¿Se necesita licencia para demoler una nave con uralita? El trámite urbanístico de la demolición es el mismo que para cualquier nave; lo que se añade es el plan de trabajo del amianto. Las placas se embalan y se entregan como residuo peligroso 17 06 05*, sin mezclarse con nada. Si tu nave está en esta situación, nuestra web hermana trata el caso a fondo en uralita en naves.
Fase 5: cubierta, cerramientos y estructura
Una vez libre de amianto, la nave se desmonta de arriba abajo y de fuera hacia dentro en lo que respecta a los elementos ligeros, y después se derriba la estructura:
- Cubierta no peligrosa: chapa o panel sándwich, que se separa como metal o como residuo de aislamiento según su composición.
- Cerramientos: chapa lateral o fábrica de bloque o ladrillo. La fábrica se derriba con la máquina hacia el interior de la nave para controlar la caída.
- Estructura: en pórticos metálicos se cortan pilares y jácenas con cizalla y se bajan de forma controlada; en hormigón prefabricado se trabaja con pinza demoledora y martillo; en edificios de varias plantas, con brazo largo y de arriba abajo.
La elección de máquina y herramienta depende de la altura, del material y de lo que haya alrededor. Lo explicamos en la guía de retroexcavadora, cizalla, martillo y brazo largo y en el servicio de demolición mecánica. Si la nave comparte medianera, la parte colindante suele resolverse con técnica combinada: la máquina se aproxima y el último tramo se trabaja con medios manuales o con corte.
Fase 6: soleras, fosos y cimentaciones
Con la estructura en el suelo queda lo que no se ve: la solera de hormigón, los fosos, las zapatas y las vigas de atado. Si el solar va a recibir un nuevo edificio, el técnico decide si las cimentaciones se levantan por completo, se dejan o se reutilizan; no siempre conviene arrancarlo todo.
La solera se rompe con martillo hidráulico o se levanta por placas, se separan las mallas y armaduras, y el hormigón se acopia aparte de la tierra que aparece debajo. Los fosos y depósitos enterrados se revisan antes de romperlos, por si conservan restos de líquidos.
Esta fase es la que más se subestima en los presupuestos, porque el espesor real de una solera industrial o el tamaño de una zapata solo se conocen al descubrirlos. Lo tratamos en soleras, losas y cimentaciones.
Fase 7: clasificación, machaqueo y salida de residuos
La demolición selectiva es obligatoria a partir del 1 de enero de 2024 (Ley 7/2022, art. 30.3), y en una nave eso se traduce en acopios separados durante toda la obra: hormigón, fábrica, metal, madera, plástico, vidrio y yeso, más el amianto por su vía propia.
El metal suele ser la fracción más fácil de valorizar. El hormigón y la fábrica pueden salir a planta de reciclaje o, si el técnico lo prevé y hay espacio, triturarse en la propia obra con una machacadora móvil para reutilizarse como relleno. Lo explica la guía de machaqueo en obra y áridos reciclados.
Cada carga que sale va a instalación autorizada con su justificante de entrega, y al final te los entregamos ordenados. La logística de cubas y camiones la organizamos dentro de retirada de escombros y contenedores.
Fase 8: limpieza del solar y entrega
La obra termina con la retirada de restos y limpieza del solar tras el derribo y, cuando se ha acordado, una nivelación básica del terreno. El resultado es una parcela despejada, sin escombros en superficie y con los huecos de fosos rellenos o señalizados según lo que indique el técnico.
Junto con el solar recibes los justificantes de entrega de todos los residuos y, si hubo amianto, la documentación de la empresa inscrita en el RERA. Con ese conjunto tu técnico puede cerrar la documentación final y, si el ayuntamiento exigió fianza de residuos, pedir su devolución.
Si el solar queda vacío durante un tiempo, recuerda que los propietarios deben mantenerlo limpio y en condiciones de seguridad; si no, el ayuntamiento puede ordenar su limpieza y ejecutarla a costa del propietario.
Planificación: ¿cuánto se tarda en derribar una nave?
No hay un plazo estándar, porque el tiempo de una demolición de nave depende de factores que varían mucho de una obra a otra:
- Superficie, altura y número de plantas.
- Tipo de estructura y espesor de soleras y cimentaciones.
- Presencia de amianto, que añade la tramitación y ejecución del plan de trabajo.
- Colindancias que obliguen a trabajar con técnica combinada.
- Espacio para acopios y para una machacadora, y frecuencia de salida de camiones.
- Tiempo de tramitación municipal, que no depende del contratista.
Lo que sí podemos darte tras la visita es un calendario por fases ajustado a tu nave. Los factores de coste siguen la misma lógica; los repasamos en el blog en qué factores mueven el coste de demoler una nave, y puedes hacer una estimación orientativa en la página de precio de demolición de naves.
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿Se necesita licencia para derribar una nave industrial en Andalucía?
Por regla general basta una declaración responsable (RGLISTA art. 293.1.e), salvo si la nave está protegida, en un entorno protegido o en zona arqueológica, donde hace falta licencia.
¿Quién prepara la documentación para derribar una nave?
Un técnico competente redacta y firma el proyecto o memoria técnica, el estudio de seguridad y salud y el estudio de gestión de residuos.
¿Qué se hace primero al demoler una nave?
Se cortan los servicios, se vacía la nave y, si hay amianto, se retira antes de tocar la estructura. Después se desmonta cubierta, cerramientos y estructura.
¿Quién retira la uralita de una nave?
Una empresa inscrita en el RERA con plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral. En nuestras obras trabaja como subcontrata nuestra y nosotros coordinamos el resto.
¿Hay que quitar también la solera y las cimentaciones?
Depende de lo que vaya a construirse después. El técnico decide si se levantan del todo, en parte o se mantienen.
¿Se puede derribar una nave pegada a otra?
Sí, con técnica combinada: la máquina trabaja hasta una distancia segura y el tramo junto a la medianera se resuelve con medios manuales o corte.
¿Qué maquinaria se usa para demoler una nave?
Excavadoras con cizalla, pinza demoledora, martillo hidráulico y pinza de clasificación; en edificios altos, excavadoras de brazo largo.
¿Qué pasa con la estructura metálica?
Se corta con cizalla, se clasifica como hierro y acero (17 04 05) y se entrega a gestor autorizado para su reciclaje.
¿Cuánto se tarda en derribar una nave industrial?
Depende de superficie, altura, estructura, soleras, amianto, colindancias y logística. Tras la visita damos un calendario por fases.
¿Qué entregáis al final de la obra?
El solar limpio y los justificantes de entrega de todos los residuos, más la documentación del amianto si lo hubo.
¿Os encargáis de cortar la luz y el agua?
El corte de suministros lo solicita el propietario a las compañías. Nosotros no empezamos hasta que la nave está sin servicios activos.