En resumen
Para retirar una solera de hormigón, la forma más eficaz en superficies grandes es romperla con martillo hidráulico montado en excavadora, separar el mallazo y cargar el hormigón limpio. Si una parte debe conservarse, conviene cortar antes el perímetro con disco de diamante. Las peores opciones son picarla a mano en grandes superficies, enterrar los trozos bajo una nueva solera y romper sin localizar antes las instalaciones enterradas.

Contenido
- Antes de romper: tres datos que cambian el método
- La mejor opción en superficies grandes: martillo hidráulico en excavadora
- Cuando una parte se queda: cortar antes de romper
- Opciones intermedias: pinza, martillo pequeño y miniexcavadora
- Las peores formas de hacerlo
- Qué hacer con el material y con el terreno de debajo
- Una regla práctica para elegir
- Preguntas frecuentes
Antes de romper: tres datos que cambian el método
La forma correcta de retirar una solera depende de tres datos que conviene conocer antes de mover una máquina: su espesor y si está armada (mallazo simple, doble armadura o fibras), la superficie total y la zona que se quiere conservar, y lo que hay debajo y alrededor: redes de saneamiento, canalizaciones eléctricas, arquetas, fosos, cimentaciones de pilares o muros colindantes.
Con esa información se elige la herramienta y el orden. Sin ella, cualquier método puede salir mal: un martillo demasiado potente junto a una medianera, un corte que atraviesa un tubo o una carga que mezcla tierra con hormigón.
La mejor opción en superficies grandes: martillo hidráulico en excavadora
En naves, explanadas y patios industriales, el método más eficaz es el martillo hidráulico montado en una excavadora. Rompe la solera en piezas manejables, la propia máquina levanta los trozos y el mallazo queda a la vista para separarlo. La fotografía de esta entrada muestra precisamente vigas de cimentación de hormigón armado rotas con martillo junto a una nave metálica.
La clave no está solo en romper, sino en hacerlo en un orden que permita cargar limpio: se avanza por franjas, se separa el acero, se acopia el hormigón y se evita arrastrar la capa de tierra o zahorra de debajo. Así el material puede salir como hormigón (17 01 01), con menos tierra adherida y menos peso inútil en cada viaje, o, si hay volumen, ir a machaqueo y reciclaje en la misma obra. Es lo que hacemos en la demolición de soleras, losas y cimentaciones.
Cuando una parte se queda: cortar antes de romper
Si solo hay que retirar una franja para una zanja, un foso nuevo o una ampliación, el error típico es romper directamente con martillo: las grietas se propagan y dañan la parte que debía conservarse. Lo correcto es cortar primero el perímetro con disco de diamante, hasta la profundidad necesaria, y romper después solo el interior del corte.
En losas gruesas, muros enterrados o piezas de hormigón armado de gran canto, el corte con hilo diamantado permite separar bloques completos que luego se levantan y se trocean fuera. Explicamos estas técnicas en la guía de demolición de hormigón armado: técnicas de corte y rotura, y en el servicio de demolición de hormigón.
Opciones intermedias: pinza, martillo pequeño y miniexcavadora
En espacios con acceso limitado, como patios interiores, sótanos o naves con altura libre baja, una miniexcavadora con martillo pequeño o una pinza demoledora sustituye a la máquina grande. El rendimiento es menor, pero la vibración y el riesgo para los elementos cercanos también bajan.
La pinza o el pulverizador funcionan bien en losas finas, aceras y bordillos, y separan el hormigón de la armadura mientras trituran. En soleras gruesas sobre terreno, en cambio, el martillo sigue siendo más eficaz.
Otra combinación útil en naves en uso parcial es cortar con disco la zona de trabajo, levantarla con miniexcavadora y cerrar el perímetro con vallado y protección contra polvo. Así la actividad continúa en el resto de la nave mientras se retira la franja de solera necesaria para una nueva instalación o un foso.
Las peores formas de hacerlo
- Picar a mano grandes superficies. Con martillo eléctrico o neumático se puede retirar un trozo pequeño, pero en cientos de metros es lento, agotador y expone durante horas a vibraciones y polvo. Tiene sentido en interiores donde no entra máquina; nuestro sitio hermano lo trata en picado de suelos y falsos techos.
- Enterrar los trozos bajo una nueva solera. Romper la antigua y dejar los fragmentos como base parece un ahorro, pero crea un relleno irregular, con huecos y armaduras sueltas, que puede asentar después. Si el hormigón se reutiliza, debe ser como árido machacado y validado por el técnico.
- Romper sin localizar instalaciones. Un colector de saneamiento o una línea eléctrica enterrada bajo la solera se rompe con un solo golpe.
- Mezclar hormigón, tierra y acero en la misma carga. Lo que podía ser una fracción mineral limpia acaba como residuo mezclado.
- Trabajar con martillo pesado junto a cimentaciones ajenas sin cortar antes la unión ni vigilar vibraciones.
Casi todos estos errores tienen el mismo origen: tratar la solera como un trámite al final del derribo, cuando en realidad es una de las partidas con más volumen de la obra. Planificarla con el mismo detalle que la estructura evita sorpresas en el último tramo, que es cuando menos margen queda en plazo y presupuesto.
Qué hacer con el material y con el terreno de debajo
Una solera retirada deja dos cosas: hormigón con acero y un terreno que puede quedar removido. El hormigón limpio se carga para gestor autorizado o se machaca si el volumen y el uso previsto lo justifican; el acero se separa como hierro y acero (17 04 05). La capa de zahorra o tierra de debajo, si no está contaminada, puede quedarse en el sitio o retirarse según lo que diga el proyecto.
Si después hay que nivelar el solar, se hace como parte del trabajo de demolición, con una nivelación básica. Para entender qué implica ese paso, nuestro sitio hermano tiene una guía sobre movimiento de tierras y nivelación tras el derribo. Y si dudas entre machacar o transportar, lee ¿compensa machacar el escombro en la propia obra?
Una regla práctica para elegir
| Situación | Método recomendable |
|---|---|
| Solera grande en nave o explanada, retirada total | Martillo hidráulico en excavadora, separación de mallazo |
| Retirada parcial junto a zona que se conserva | Corte perimetral con disco y rotura interior |
| Losa gruesa o pieza armada de gran canto | Corte con hilo diamantado y troceo |
| Acceso limitado o poca altura libre | Miniexcavadora con martillo o pinza |
| Pequeña superficie en interior | Martillo manual, con protección frente a polvo y vibraciones |
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la forma más rápida de quitar una solera de hormigón?
En superficies grandes, romperla con martillo hidráulico montado en excavadora y cargar directamente los trozos tras separar el mallazo.
¿Se puede quitar solo una parte de la solera?
Sí. Lo correcto es cortar primero el perímetro con disco de diamante y romper después solo el interior, para no agrietar la zona que se conserva.
¿Puedo poner una solera nueva encima de la antigua rota?
No es recomendable dejar los trozos como base. Si se reutiliza el hormigón, debe ser machacado y con el uso validado por el técnico.
¿Qué pasa con el mallazo?
Se separa durante la rotura y se gestiona como hierro y acero (17 04 05), aparte del hormigón.
¿Hay que localizar las tuberías antes de romper?
Sí. Saneamiento, electricidad o agua bajo la solera se rompen con facilidad; conviene revisar planos y arquetas antes de empezar.
¿Cuándo se usa hilo diamantado?
En losas muy gruesas, muros enterrados o piezas armadas de gran canto, cuando hay que separar bloques sin transmitir golpes al resto.
¿Se puede picar una solera a mano?
En superficies pequeñas o interiores sin acceso de máquina sí, con protección frente a polvo y vibraciones. En grandes superficies no es razonable.
¿El hormigón de la solera se puede reciclar?
Si sale limpio y separado, puede machacarse y usarse como árido reciclado en la propia obra cuando el técnico lo valida, o ir a una planta autorizada.
¿La retirada de una solera hace mucha vibración?
El martillo hidráulico transmite vibraciones; junto a cimentaciones ajenas se corta antes la unión y se trabaja con equipos más pequeños.
¿Dejáis el terreno nivelado después?
Como parte de la demolición podemos dejar una nivelación básica del solar. Si necesitas un movimiento de tierras más amplio, consúltanos.
¿Qué información necesitáis para valorar una solera?
Superficie, espesor aproximado, si está armada, qué parte se conserva, fotos del acceso y si hay instalaciones o fosos conocidos.